En Reinoso Calefacción sabemos que elegir el pavimento es crucial si vas a instalar un sistema de suelo radiante. Este método innovador de climatización te ofrece un confort inigualable y una eficiencia energética sobresaliente. Pero ojo, no todos los materiales son igual de compatibles. Elegir el suelo adecuado es clave para asegurar la máxima transmisión de calor y que tu instalación rinda al máximo.
Los reyes de la conductividad: cerámica, porcelánico y piedra
Los materiales con la mayor conductividad térmica son, sin duda, los que más te recomendamos. En este grupo destacan la cerámica, el gres porcelánico y la piedra natural (como el mármol o el granito).
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Cerámica y porcelánico. Absorben, almacenan y liberan el calor de forma eficiente y uniforme. Son duraderos y mantienen una temperatura confortable durante más tiempo, optimizando tu consumo.
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Piedra natural. Su alta densidad y conductividad aseguran una transferencia térmica excelente.
Compatibilidad con materiales orgánicos: la madera y los laminados
Si prefieres la calidez de los suelos orgánicos, puedes combinarlos con el suelo radiante, pero tienes que elegir con cuidado:
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Madera. Es aislante por naturaleza, así que debes optar por maderas poco densas y con un grosor reducido (generalmente no superior a 15-18 mm) para evitar que bloquee el calor. Es vital que elijas especies compatibles y tratadas para resistir los ciclos de temperatura.
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Suelos laminados. Son una buena alternativa, siempre que sean finos y su valor de freno térmico sea bajo. Consulta siempre las especificaciones del fabricante para garantizar que son aptos para tu sistema radiante.
Otras opciones versátiles: vinílicos y moquetas
Otros pavimentos también puedes combinarlos con el suelo radiante, siempre que cumplan ciertas características:
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Suelos vinílicos. Las nuevas generaciones de vinilo de alta calidad son muy compatibles, ya que son grandes conductores térmicos. Son delgados y estables ante las fluctuaciones de temperatura, y te ofrecen un gran abanico estético.
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Moqueta. Solo te recomendamos moquetas finas y con una base permeable al calor.
Por qué apostar por suelo radiante
Las ventajas del suelo radiante son múltiples:
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Confort térmico superior. El calor se distribuye de manera uniforme y suave desde el suelo hacia arriba, replicando el perfil térmico ideal. No hay corrientes de aire ni zonas frías.
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Máxima eficiencia energética. Funciona a baja temperatura (entre 30 y 45°c), lo que te permite combinarlo perfectamente con sistemas eficientes como la aerotermia. Esto reduce significativamente tu consumo frente a radiadores tradicionales.
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Estética y espacio libre. Al estar completamente integrado bajo el pavimento, elimina radiadores antiestéticos, dándote total libertad para el diseño interior.
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Calidad del aire. Al no generar corrientes de aire forzado, no levanta polvo ni ácaros, siendo una solución ideal para ti si tienes alergias.
En Reinoso Calefacción te asesoramos para que escojas el suelo más adecuado y diseñamos la instalación perfecta para tu vivienda. Contacta con nuestra empresa de calefacción en Ourense para más información.